Aquí se escribe sobre lo que de verdad se pregunta en una junta de vecinos zamorana: qué mayoría hace falta, cómo se reparte la derrama entre ocho propietarios, qué cubre la convocatoria autonómica de accesibilidad y qué pasa con los bajos y los locales.
Cada entrada parte de un caso reconocible de esta provincia: un bloque de los sesenta en Pinilla, una finca del Casco Antiguo con la fachada protegida, una casa de dos plantas en un pueblo de Sayago, un aparato de los ochenta pendiente de adecuarse a la ITC AEM 1.
La idea es que un presidente de comunidad pueda leer un artículo, entender el mecanismo y llevarlo a la reunión con las cifras y los plazos claros, sin necesidad de traducir a nadie.
En las juntas de Zamora, la pregunta suele ser cuánto vale un ascensor y la respuesta llega con el precio del aparato. Es un error frecuente: la máquina es lo más estable del presupuesto. Lo que separa una oferta de otra está en la otra mitad, esa que nadie mira con lupa hasta que se […]